|
||||||
El
Partido Aprista Peruano, en los primeros 180 días del
Plan de Gobierno, se ha propuesto Impulsar la Seguridad
Ciudadana, dándole la naturaleza de Política Pública
del Estado. En indudable que cualquier política de
Seguridad Ciudadana no puede soslayar uno de los
problemas sociales que preocupa a la sociedad,
principalmente, los barrios más pobres de la Capita, la
presencia de las Pandillas Juveniles. Encontrarle solución
a esta modalidad de violencia juvenil constituye todo un
reto para el nuevo gobierno, tomando en cuenta que el
Pandillaje Juvenil que se ha acrecentando en los últimos
años, generando inseguridad y zozobra en la población.
El temor de la comunidad se acrecienta cuando somos testigos que estos grupos violentos se enfrentan utilizando objetos contundentes (palos, fierros, piedras, botellas rotas, cuchillos, armas de fuego) y generalmente actúan bajo efectos del alcohol y las drogas, cometiendo actos delictivos contra la integridad física y el patrimonio de las personas bajo las modalidades de "emboscada", "piedraza", "fierrazo", "bujía caliente" (roban accesorios, carteras, paquetes del interior de vehículos rompiendo las lunas con una bujía caliente), "maquinazo", "arrebato", "vandalismo " y "saqueo". Las motivaciones que impulsan a las pandillas juveniles pueden ser diversas, desde la protección del barrio, el honor del Colegio, defensa del equipo de fútbol con el que simpatizan, la defensa de sus mujeres, hasta la primacía de una zonas o dominio de lugares que consideran exclusivos, de su pleno dominio y control. Los integrantes de las pandillas juveniles provienen en su mayoría de los bajos estratos sociales y de extrema pobreza (barrios urbanos - marginales); asimismo, sus niveles educativos son bajos (muchos de ellos han hecho abandono de los estudios y ni siquiera han terminado la primaria), se dedican a estas actividades de manera permanente y con frecuencia, los fines de semana, tratan de imponerse a la fuerza y no por la razón, sus edades fluctúan entre los 14 y 25 años, en la mayoría son varones y estos grupos fluctúan de 10 a 20, aproximadamente. Cuando atacan a sus víctimas con el fin de despojarlas de sus pertenencias, ls causan severas lesiones y algunas veces, terminan en la muerte. A nivel de Lima y Callao existe un aproximado de 13 mil adolescentes y jóvenes en riesgo, entre los 12 a 25 años de edad, que forman parte de 400 pandillas, entre las cuales, el 80% son "Pandillas Juveniles" o "Pandillas Barriales" (integradas por adolescentes que proceden de barrios urbano -marginales que protagonizan actos vandálicos, saqueos, agresiones a personas, daños a la propiedad pública o privada) 10% son "Pandillas Escolares" (surgen por la rivalidad existente entre los escolares de los diferentes colegios, que protagonizan enfrentamientos callejeros), y otro porcentaje igual, las "Barras Bravas" (jóvenes que provienen en su mayoría de zonas urbano - marginales, asisten a los Estadios bajo los efectos del alcohol y las drogas, se reúnen para alentar durante el desarrollo de un espectáculo deportivo, pero también muestran su conducta violenta y delincuencial en los enfrentamientos que se producen con barristas de otros clubes deportivos). En nuestro país, las pandillas juveniles tienen su origen en 1980, se caracterizan por su permanente actividad ilícita, generando altos niveles de violencia, manifestada en enfrentamientos, robos, hurtos y homicidios; situación que originó la promulgación del Decreto Ley N° 899 conocida como "Ley de Pandillaje Pernicioso" con la finalidad de sancionar este tipo de actos cometidos por adolescentes mayores de 12 años y menores de 18 años; pero como sucede con muchas normas legales, no siempre es la solución a los problemas sociales y nunca se logra desterrar del todo la violencia juvenil que obedece a diversos factores como: socio - económicos de riesgo (desigualdad en la satisfacción de necesidades básicas, dificultad de acción en la educación, salud, desempleo etc.,) culturales de riesgo (pérdida de valores, desigualdad en la forma de crianza de los hijos e imitación de patrones y modelos foráneos), familiares de riesgo (autoritarismo en las relaciones familiares, ausencia de comunicación e intercambio afectivo entre los miembros de la familia, ausencia de los padres, falta de planificación familiar, la incapacidad de los padres para cumplir con la función de protección a los hijos, violencia en la relación de parejas, etc.), individuales de riesgo (quedarse solos por mucho tiempo, carencia afectiva, no ser tomado en cuenta ni escuchado, ser maltratados, baja autoestima, timidez, baja tolerancia a las frustraciones, querer demostrar poder, consumo de drogas o alcohol, etc.), la masificación urbana y la infiltración en estos grupos de delincuentes comunes que los inducen a realizar conductas negativas. ¿Cómo solucionar este problema? A través del tiempo ha habido muchos planes para acabar con la violencia juvenil bajo la modalidad de "Pandilla Juvenil", cada uno mejor elaborado que otro, pero que al final no lograron este objetivo. La Policía Nacional es la institución que siempre tomó la batuta en este tema y de manera ingeniosa y permanente ha tratado de encontrarle solución a través de planes que evidencian que el Estado nunca vio este problema como un asunto que debía solucionarse como Política Pública de Seguridad Ciudadana donde debían intervenir varias instituciones que tengan que ver con la educación, salud, trabajo y represión, tomando en cuenta que entre las causas del pandillaje están las faltas de opciones laborales, la drogadicción y el alcoholismo, por lo tanto, se debe atacar estas causas desde una óptica multisectorial. La Policía, a través de la Dirección de Pacificación Ciudadana y unidades sistémicas que funcionan en las Comisarías, ha venido implementando varios programas entre los que está uno que ha dado y sigue dando buenos resultados como es "Las Patrullas Juveniles", conformadas por líderes pandillas juveniles y jóvenes que integran estos grupos que a través de programas deportivos, culturales y opciones de trabajo, se les busca que reinsertarlos a la sociedad. Esta labor se viene desarrollando a través de alianzas
estratégicas con las municipalidades con buenos
resultado.
|
|
|||||