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La Caja de Pensiones Militar-Policial (CPMP) se encuentra prácticamente en quiebra técnica e insolvencia económica. Será uno de los problemas que deberá atender en nuevo gobierno con suma urgencia. Si no lo hace, en poco tiempo, esta institución entrará en grave crisis que acabará con liquidarla a completamente, dejando sin pensiones a un aproximado de 147 mil aportantes, entre policías y militares. La CPMP empezó a tener obligaciones para el pago de pensiones a partir del 2005. En el primer año, no serán muy significativas, pero según avance el cronograma de pago de pensiones, se darán las mayores presiones para el pago de esta deuda, porque más dinero es el que saldrá del que entrará a "La Caja", por cobro de pensiones, generando un problema social de incalculables dimensiones. La Caja de Pensiones Militar -Policial está en graves problemas a consecuencia que el Estado le adeuda la suma de S/ 1,200 millones de Nuevos Soles (conclusión de una auditoria realizada por Noles Monteblano y Asociados S.C. el 31 de diciembre de 2002). El 83.2% de su colocaciones comerciales en crédito y consumo se encuentran en cobranza judicial. El 50% de sus unidades inmobiliarias están pendientes de saneamiento técnico y legal y su valor neto no refleja su valor comercial. La Controlaría General de la República ha determinado que hasta la fecha hay un desfalco de 175 millones de dólares(pero se calcula que el desfalco fue de $ 220 millones) y que el actual directorio se ha quedado con los brazos cruzados para impulsar los procesos contra los responsables que se encuentran en el Segundo Juzgado Penal Especial, funcionarios del gobierno y altos mandos de la FFAA y PNP han robado más de 131 mil millones de dólares y aún no se han encontrado culpables. Toda esta situación la ha llevado prácticamente a la quiebra "técnica"; más aún, tomando en cuenta de que es recién a partir de este año que "La Caja" empieza a pagarle sus pensiones a promociones enteras, situación que hace que las salidas de dinero sean mayores que las entradas por cobro de pensiones. ¿Cuál es el origen de La Caja? La Caja Militar-Policial se creó por Decreto Ley Nº 21021 del 17 de diciembre de 1974, con motivo de la unificación del régimen pensionario del personal militar y policial por Decreto Ley Nº 19846 que establecía que a partir del 1 de enero de 1974, el personal que se incorporaba a las FFAA y PNP, sus pensiones iban a estar a cargo de La Caja de Pensiones Militar -Policial. Estos recursos servirían para pagar las pensiones del personal que pase al retiro a partir de 2005 y sus fondos se han ido sumando progresivamente con los descuentos a millares de militares y policías. Estaba implícito que los administradores de "La Caja", no sólo debían velar por el mantenimiento de estos recursos, sino también por incrementarlos con inversiones adecuadas. En esa orientación básica operó en sus primeros 16 años. El Estado, en su condición de empleador, aportaría el 6% para el servidor militar y policial. "La Caja", como persona jurídica de derecho público interno, gozaba de autonomía administrativa, económica y financiera; se regía sólo por el decreto ley de su creación y un reglamento y no estaba sujeta a las normas legales y administrativas que regulan el funcionamiento de las entidades del sector público.Dependía de los ministros de Guerra, Marina, Aeronáutica y del Interior, constituidos en Consejo de Supervisión; colegiado que se encargaba de formular y dirigir la política de La Caja y la supervigila; además, se creó un órgano de fiscalización interna, la Inspectoría del Consejo de Supervisión, a cargo de un oficial general en actividad de la FF.AA que se iba a encargar de cautelar el buen funcionamiento y patrimonio de conformidad con la Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control. La Caja tomada por asalto por la mafia fujimontesinista Entonces Fujimori llegó al poder y entre 1991 y el 2000, la Caja de Pensiones Militar- Policial fue virtualmente tomada por asalto por la mafia de Vladimiro Montesinos quien inició formalmente su intromisión en el manejo de sus fondos en 1991, con la anuencia y participación directa de los altos mandos militares y policiales encargados de su supervisión y administración de toda inversión o colocación de dinero. Según fuentes de la fiscalía, para ese objetivo Montesinos delegó ilícitamente el manejo de estos fondos a Víctor Alberto Venero Garrido, secundado por sus socios Luis Duthurburu Cubas y Juan Silvio Valencia Rosas, quienes decidieron asegurar el éxito de sus negocios ilícitos poniendo en dicha entidad pública a directivos y funcionarios allegados. Después de una reestructuración en un plazo de 60 días, "La Caja" reabrió sus operaciones con un consejo directivo completamente renovado y para favorecer el manejo corrupto de sus "administradores", empezó a desviar sus inversiones de activos financieros a riesgosas compra de bienes inmuebles, sucediéndose las operaciones cuestionables en esta entidad como el Caso Cimex, Caso Rotex, la compra de acciones del Banco de Comercio y de Financiera del Sur (Finsur), la compra del hotel Las Américas y otras instalaciones hoteleras. Lo que no se dieron cuenta era que la inversión inmobiliaria es de naturaleza riesgosa y su éxito está condicionado a futuras ventas y los proyectos inmobiliarios difícilmente pueden servir como fuente permanente de ingresos para el pago de pensiones y compensaciones. Concentrar cerca de US$ 217 millones en inmuebles equivale a tener "capital inmovilizado" que está perdiendo dinero en términos de costo de oportunidad ya que además de descapitalizarse no esta percibiendo intereses. Lo contrario hubiera ocurrido si se tomaba la decisión de invertir en activos de carácter financiero. Cuanto más se demore "La Caja" en vender los proyectos inmobiliarios mayor será el costo financiero en términos de intereses no recibidos. En ese sentido sed recomienda que dada la escasez de liquidez, se debe proceder a la venta de inmuebles a la brevedad. Se sabe que la Caja actualmente es propietaria de más de 7,500 departamentos ubicados en los distritos de Miraflores (Malecón de la Marina) y San Isidro (avenida Javier Prado). Hoy los precios de estos inmuebles estarían sobrevaluados en aproximadamente 30%. Gravísimo problema de liquidez Una Comisión investigadora, durante el Gobierno de Transición, evaluó la situación financiera de "La Caja", tomando en cuenta cuatro parámetros (liquidez, solvencia económica, rentabilidad y riesgo) y en base a un análisis en detalle de los Estados Financieros auditados presentados por la CPMP desde 1991 hasta 1999 (Balance General y Estado de Ingresos y Egresos), determinando que "La Caja" enfrenta un gravísimo problema de iliquidez. La irregularidades en el manejo de "La Caja" condujo a un sustancial incremento de los pasivos (conjunto de deudas y obligaciones) que crecieron de US$ 282 millones en 1991 a US$ 670 millones, en 1999, incluyendo la denominada Reserva Técnica (obligaciones futuras de la Caja para pagar pensiones y compensaciones). Con estos resultados contables las conclusiones del informe eran preocupantes debido al serio problema de pérdida de liquidez que ponía en riesgo la posibilidad que la CPMP pueda cumplir con sus obligaciones a partir del 2005. Se perdió S$ 504 MILLONES Para demostrar que los fondos de la Caja fueron invertidos ineficiente y delictuosamente, la Comisión Investigadora, en 1991, hizo un ejercicio. Calculó qué habría ocurrido con los fondos de la Caja si en lugar de "invertirse" en la compra de inmuebles y otras transacciones, un empleado de la entidad, sin mayores conocimientos financieros los hubiera colocado como depósitos de ahorro en el sistema bancario a una tasa de interés pasiva promedio. Si éste hubiera sido el caso entre 1991 y 1999, el valor de los activos de la Caja se habría multiplicado de US$ 224 millones a US$ 1,028 millones. Al 31 de diciembre de 1999, el valor en libros de los activos de la Caja sólo había sumado US$ 732 millones. Por ello, la comisión concluyó que entre 1991 y 1999 se produjo una descapitalización o pérdida cercana a los US$ 300 millones. Sin embargo, este último monto no sería todo lo perdido por la Caja en el pasado decenio. Si los mismos recursos se hubieran colocado con mayor destreza financiera, con tasas preferenciales en el sistema bancario, los activos de la CPMP se habrían multiplicado de US$ 224 millones a aproximadamente US$ 1, 178 millones, por lo que la pérdida habría aumentado a US$ 450 millones. Además, si se toma en cuenta que en la compra de inmuebles (US$ 217 millones registrados en libros) hay una sobrevaluación de aproximadamente el 25% (US$ 54 millones), las pérdidas totales de la Caja sumarían US$ 504 millones. Una presa apetecible y de malos manejos "La Caja" siempre fue una presa bastante apetecible y desde su creación, se cometieron abusos, atropellos e irregularidades que la han puesto al borde del colapso, entre las que podemos mencionar los siguientes: La invitación temprana de oficiales siendo muy jóvenes que empezaron a gozar del beneficio de pensión completa, el goce de beneficio completo de pensión para los oficiales subalternos, técnicos y tropa militar, quienes fueron muertos en manos de la subversión terrorista; la mayoría tenían edades promedio de 25-30 años y sin embargo, gozaron de pensión completa, el Estado utilizó a La Caja como su "caja chica", pagando vestuario al personal, vacaciones, escolaridad, gratificaciones, etc., a través de decretos de urgencia bajo el pretexto de que no contaban con liquidez y que La Caja atendiera estos pagos, el Estado tampoco ha cumplido con su aportación del 6% como empleador, tal es así que hasta la fecha adeuda la suma de 1,200 millones de Nuevos Soles, no se puede recuperar los créditos por operaciones financieras al carecer del estudio técnico adecuado, se adquirieron inmuebles sobrevaluados y se vendieron otros a precios menores, en noviembre 2003 se decretó arbitrariamente el incremento del descuento de militares y policías del 6 al 10%, para cumplir con una disposición del Poder Ejecutivo, que ordenó ilícitamente el pago de 2, 400 pensiones de miembros de la Sanidad Policial, sin la transferencia económica correspondiente de parte del Estado y los gastos administrados son ocho veces mayor al monto que la ley dispone, cantidad que revela la existencia de una excesiva burocracia. Caja" siempre fue una presa bastante apetecible y desde su creación, se cometieron abusos, atropellos e irregularidades que la han puesto al borde del colapso, entre las que podemos mencionar los siguientes: La invitación temprana de oficiales siendo muy jóvenes que empezaron a gozar del beneficio de pensión completa, el goce de beneficio completo de pensión para los oficiales subalternos, técnicos y tropa militar, quienes fueron muertos en manos de la subversión terrorista; la mayoría tenían edades promedio de 25-30 años y sin embargo, gozaron de pensión completa, el Estado utilizó a La Caja como su "caja chica", pagando vestuario al personal, vacaciones, escolaridad, gratificaciones, etc., a través de decretos de urgencia bajo el pretexto de que no contaban con liquidez y que La Caja atendiera estos pagos, el Estado tampoco ha cumplido con su aportación del 6% como empleador, tal es así que hasta la fecha adeuda la suma de 1,200 millones de Nuevos Soles, no se puede recuperar los créditos por operaciones financieras al carecer del estudio técnico adecuado, se adquirieron inmuebles sobrevaluados y se vendieron otros a precios menores, en noviembre 2003 se decretó arbitrariamente el incremento del descuento de militares y policías del 6 al 10%, para cumplir con una disposición del Poder Ejecutivo, que ordenó ilícitamente el pago de 2, 400 pensiones de miembros de la Sanidad Policial, sin la transferencia económica correspondiente de parte del Estado y los gastos administrados son ocho veces mayor al monto que la ley dispone, cantidad que revela la existencia de una excesiva burocracia. La toma de conciencia de la grave situación de "La Caja" es reciente En abril del 2005, el Poder Ejecutivo dispuso la conformación de una COMISIÓN MULTISECTORIAL para que elabore un diagnóstico y presente soluciones a la problemática de "La Caja"; de paso, analice el régimen pensionario de las FF.AA y PNP, tomando en cuenta que las aportaciones de la PNP a la Caja Militar-Policial es alrededor del 70% del total y 30% corresponde a las FF.AA(Ejército, Marina y Aviación). Esta Comisión Multisectorial, al no haber contado con la información completa ni asesoría técnica, económica y legal que se requieren para el estudio, presentó algunas recomendaciones que inciden básicamente en: El incremento progresivo de las aportaciones hasta alcanzar el 32%, tanto del personal en actividad como en retiro. Prorrogar la permanencia en el servicio activo hasta 40 años. Establecer un nuevo régimen de pensión integral proporcional y bono compensatorio y un incremento remunerativo que permita cubrir la nueva escala de las aportaciones. Este texto final del mencionado no ha sido hecha de conocimiento del personal pensionista. En la práctica, estas medidas no resultan del todo viables debido a que sus propuestas están más centradas en el incremento exagerado de los aportes y la extensión del tiempo de servicio para cobrar la pensión íntegra de 30 a 40 años, que tendría varios efectos: la disminución de la pensión de quienes cumplen 30 años de servicios, la suspensión y /o eliminación de pensiones a quienes tienen menos de 30 años de servicio y una población bastante desgastada, física y mentalmente, al tener que laborar durante 40 años de servicios, cuando en otros países, el servicio policial está considerado como una profesión de riesgo y la tendencia es cada vez mayor de jubilar a los policías entre 25-30 años de servicios. Por su lado, ADOGEN-PNP(Asociación de Generales PNP) han presentado 22 recomendaciones para solucionar esta problemática, tocando también el rubro del Montepío. La Contraloría General de la República, en una posición radical, recomienda que el Estado asuma el activo y pasivo de La Caja de Pensiones, así como el pago de las pensiones a sus miembros y se creen dos cajas paralelas, una militar y policial, tomando en cuenta que las aportaciones de la PNP es el 70% del total, por lo tanto, prácticamente subvencionan el pago de las pensiones de los miembros de La Caja que proceden de las FF.AA, especialmente de la Marina y de la Fuerza Aérea, las mismas que arrojan déficit entre sus ingresos y egresos. ¿Cuáles serían las primera medidas del nuevo gobierno para enfrentar este problema que preocupa a militares, policías y familiares, que recién a partir del año 2005 empezarán a recibir sus pensiones?
ANEXOS Sueldos de ejecutivos
llegan hasta los 21,500 soles Mientras que más de 2,600 miembros en retiro de
la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas cobran al
mes ínfimas pensiones, los altos funcionarios de dicha
institución perciben sueldos hasta de S/. 21,500
mensuales. |
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