INTELIGENCIA ESTRATEGICA
Por Eduardo E. Estévez, Buenos Aires 1997 |
02/08/2004LA REFORMULACIÓN DE LA INTELIGENCIA ESTRATÉGICA
INTRODUCCIÓN A partir de la caída del Muro de Berlín y como consecuencia de la nueva realidad apareció plasmado en el mundo uno de los debates más interesantes y, por cierto, cruciales: el futuro de la inteligencia. Este debate, que se desarrolla sobre la marcha misma de los acontecimientos, ha involucrado no sólo a los servicios de inteligencia, sino también al ámbito político en general, a los parlamentos - en algunos casos sancionando nuevas legislaciones-, a los sectores académicos. E incluso se ve asiduamente reflejado en los medios periodísticos, lo cual permite que la sociedad también participe e incida. Tal vez por primera vez en la historia del espionaje -y su denominación más actual, inteligencia- las discusiones sobre cómo debe desarrollarse la actividad trascendieron largamente los ámbitos gubernamentales específicos. Asimismo, a diferencia de otras épocas en que las cuestiones de inteligencia pasaban a ser tema de discusión principalmente a partir de la revelación pública de escándalos, en esta oportunidad de la historia mundial, los ejes argumentales transcurren por la determinación de las necesidades para una imprescindible adaptación a los tiempos. Las sendas principales hacia la optimización de la función en el marco de una democracia están surcadas por diversas opciones originadas desde las más diversas esferas del quehacer de los países. La tendencia firme que se manifiesta es el considerar que la actividad de inteligencia debe encuadrarse en un marco legal específico de modo que así existan tanto garantías para la sociedad, así como legitimidad para los organismos de inteligencia en un contexto de suficiente transparencia. Así también se hacen evaluaciones de las áreas de inteligencia desde la valoración de la relación costo-beneficio El estudio de los temas de inteligencia de sus características, particularidades, efectos e influencia, bien se puede encarar desde varios terrenos. Desde la anécdota (los casos de espionaje, su impacto sobre la política mundial, las fallas de inteligencia, etc.); desde la descripción de la actividad (el ciclo de la inteligencia y sus pautas metodológicas y organizacionales); desde la evolución histórica (en contrapunto con los regímenes políticos vigentes, el estudio de la documentación declasificada, entre otros); desde lo ético (inteligencia y democracia, asumido como un campo de la ciencia política); desde lo legal y su instrumentación (la legislación y el control parlamentario). Estos terrenos están todavía fértiles y seguramente serán todavía más explorados en virtud de la apertura que se vive globalmente. Según el académico Ernest May, hasta el momento en que se llevaron a cabo las extensas audiencia senatoriales para la confirmación de Robert Gates como titular de la CIA, nada de la información pública disponible había permitido a los estudiosos tener alguna perspectiva de la cultura de producción de las estimaciones de inteligencia. DEFINICIONES Y PROPÓSITOS La misión de la inteligencia es generar conocimiento para anticiparse a las amenazas y asistir a la toma de decisiones. Ello la diferencia de la seguridad que se orienta a la prevención y la acción. Clásicamente se considera la distinción propuesta por el estadounidense Sherman Kent en su obra que trata de la inteligencia positiva e inteligencia de seguridad. Desde otra óptica, también se puede distinguir inteligencia exterior e interior (doméstica o de seguridad como se la suele denominar en otros continentes). También, vista desde su condición de organización, se suele distinguir a los organismos dedicados a los análisis y evaluaciones, por un lado, y los encargados de la recolección de información. Las áreas de gobierno que tradicionalmente requieren inteligencia son las relaciones exteriores, la defensa nacional y la seguridad interior. Más recientemente se han agregado nuevos requerimientos incluyendo los asuntos económicos, el terrorismo y el tráfico ilícito de drogas (inteligencia financiera o referida al lavado de dinero es un tópico que en los últimos tiempos motiva debates regionales respecto del rol que le cabe a la inteligencia). Una definición interesante es aquella considera que la inteligencia estratégica descansa muy fuertemente en la investigación, utilizando información de todas las fuentes, tiende hacia el largo plazo así como resulta de alcance más global, y es producida para una audiencia interdepartamental o para el gobierno en cuanto entidad. En términos generales se sostiene que la inteligencia estratégica nacional brinda el conocimiento y las estimaciones sobre capacidades, vulnerabilidades, intenciones, probables cursos de acción de países u organizaciones amigos, neutrales o adversarios y sobre la situación y amenazas dentro del propio país. |
El término "estratégico" implica que deben estudiarse las probables acciones y reacciones de los países amigos y adversarios antes de la puesta en práctica de cualquier política. La información requerida no se centra únicamente sobre los intereses conflictivos, sino además en los intereses de cooperación que puedan existir. Estos últimos son claves para encontrar soluciones mutuamente aceptables para las partes en conflicto. Así como por medio de la inteligencia estratégica se lleva a cabo un cuadro permanente de la situación coyuntural no sólo para detectar las amenazas o enemigos (prevención estratégica, manejo de crisis, producción de estimaciones y escenarios, información sobre los procesos de toma de decisiones de otras potencias, etc), también ella sirve para establecer aquellas oportunidades que puedan beneficiar a los intereses de la Nación en el contexto internacional. La definición de uso militar dice así: Inteligencia estratégica nacional es el conocimiento de las capacidades y debilidades de los estados y agrupaciones humanas de interés, (incluyendo las del propio país) correspondientes a los distintos factores de poder elaborado al más alto nivel, con la finalidad de satisfacer las necesidades de la conducción estratégica nacional. Abarca el conocimiento integral de todos los componentes del potencial nacional del o de los países involucrados y los aspectos pertinentes del propio país, que puedan influir en las decisiones y resoluciones de política y estrategia nacional. Por su parte, la inteligencia estratégica militar es aquella que en particular estudia el factor de poder militar de aquellos países que se consideran enemigos u oponentes reales o potenciales, a fin de satisfacer las necesidades de la conducción estratégica militar. Esta actividad podrá abarcar a otros factores de poder, en la medida de su influencia sobre el militar. Asimismo se destacan las que corresponden al ámbito militar. Para su aplicación, las doctrinas suelen diferenciar componentes, a saber, científico tecnológico, de transporte y comunicaciones, geográfico, económico, militar, sociológico, político, sobre el narcotráfico, biográfico. Supo haber uno llamado subversivo. No hay dudas que la inteligencia estratégica es aquella elaborada al más alto nivel, con la finalidad de satisfacer las necesidades de la conducción nacional para el proceso de toma de decisiones. En los países desarrollados ello se asimila casi estrictamente con el marco externo. "La necesidad de contar con esta inteligencia estratégica requiere una profunda reformulación global del sistema de inteligencia o comunidad de inteligencia como parte del Estado Argentino. Por años, el mismo fue ámbito de apetencias sectoriales de facciones políticas en pugna que desvirtuaron su esencia misma. Por ello la actividad de inteligencia significó la búsqueda del control político del adversario, esto es, ella se correspondía con una idea de la Argentina en donde eliminar o excluir al adversario político era la condición de existencia del poder. Al reencontrarse con su misión esencial, la inteligencia comenzará a dejar de lado la concepción amigo-enemigo referente al adversario político interno". Así también, el informe final de las Jornadas Internacionales sobre el Control y Fiscalización Parlamentaria de los Órganos y Actividades de Seguridad Interior e Inteligencia incorporó consideraciones de carácter conceptual sobre la inteligencia que merecen citarse: "La inteligencia es una actividad necesaria del Estado. En tanto política pública requiere de la conducción política del nivel superior; esto significa la necesidad por parte de dicha conducción de fijar los objetivos, trazar las políticas y doctrinas específicas, elaborar los planes y programas y hacer aprobar los presupuestos para el desarrollo de sus actividades. "Se han identificado distintos criterios en la conceptualización de la inteligencia especialmente en cuanto a su objeto y alcance. También han sido reconocidas diferencias respecto a los regímenes jurídicos y sistemas organizativos de la actividad. "La Inteligencia Estratégica -en la actualidad- está siendo sometida a una redefinición tanto desde el punto de vista teórico como desde el práctico, que se origina en la experiencia de cada Estado. "No obstante, se reconocen aspectos comunes relacionados con:
"Siendo la Inteligencia Estratégica un instrumento estatal, su proceso y desarrollo se inserta en la planificación general del Estado, de donde se deriva la amplitud y profundidad de su gestión, como también los grados y/o niveles de integración y/o cooperación de los diferentes organismos e instituciones que hacen parte de un Sistema Nacional de Inteligencia." Es de destacar el valor de estas jornadas en cuanto constituyen una primera muestra del surgimiento de un interés común por debatir entre internacionalmente -en el contexto regional- la forma en que se desenvuelven los servicios de inteligencia en una democracia. |