LA CAPTURA DEL SIGLO
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23/10/2004NUNCA DEBEMOS PERDER LA SORPRESA Y LA OPORTUNIDAD
Se paraba de manera intempestiva al voltear una esquina, volvía sobre sus paso, luego cruzaba la calle y si observaba alguna persona parada en una esquina, se le ecercaba, de manera descarada lo miraba a los ojos y si se ponía nervioso, le preguntaba "¿ por qué lo estaba siguiendo?". La respuesta que recibiría le daba un indicador al Zorro si era seguido o no. Los agentes del Gein estaban advertidos sobre esto. La técnica (ovise), no obstante que la habíamos perfeccionado, se montaba tomando en cuenta las peculiaridades de l"objetivo" y cada dos horas se cambiaban agentes y vehículos para evitar la "quemada". Con el Zorro, como era avispado y mantener la ovise más de una hora era toda una proeza, el cambio se hacía cada hora. Es por ello, que el seguimiento se hacía por horas y no más de cuatros horas por día, según los medios y personal que teníamos. Después, había que dejarlo y cambiar de"objetivos". Los "mordedores" del Gein, descontando los que trabajaban en el área de logística y administración, análisis, informática, apoyo técnico y academia, no pasaban de 40 y el Zorro, era uno de los 20 objetivos que tenìamos que seguir todos los días. Cuando Calcio me alertó del nerviosismo exagerado del Zorro (11 de setiembre a las tres de la tarde ), tomé la decisión de "desatar la tormenta", apenas salga de su apartamento. Y, a partir de ese momento, se daba por concluida la Operación Victoria. La orden era que apenas salga de su casa, le den una largota y lo intervengan a tres cuadras de su vivienda. No quería perder un coordinador nacional, responable del nexo entre la Dirección Central con los aparatos centrales. Su sola captura era suficiente para justificar cualquier operación de inteligencia. La Operación Victoria iba a terminar el viernes 11 de setiembre, pero sucedió un imprevisto que no estaba en los planes: el Zorro salió de su casa como a las cuatro de la tarde, caminó hasta la avenida México, abordó un taxi y se perdió por las inmediaciones. El oficial a cargo de la ovise reportó la pérdida del Zorro, cogido por la desesperanza, la frustación y lamentándose de su mala suerte. Los integrantes del grupo de Calcio y Anteojado empezaron a echarse entre ellos la culpa de la desaparición del Zorro. Para calmarlos, les dije que muy pocos sabían que se ha había desatado la tormenta y que había que esperar al día siguiente, siempre y cuando el Zorro no haya detectado la ovise. Me aseguraron que no. Tendrían otra oportunidad, siempre y cuando el Zorro aparezca nuevamente, tal como sucedió. A las siete de la noche, un agente reportó que el Zorro ingresaba confiado a su vivienda. Siempre nuestros mejores golpes fueron los fines de semana o en los días feriados. Así contábamos a nuestro favor con la sorpresa y oportunidad, dos factores claves paraalcanzar el éxito en la lucha antiterrorista. Los terroristas no podían concebir que en esos días pudiese haber un grupo de policías tratando de vigilarlos y seguirlos. |
Sabían nuestra rutina diaria y habían observado que los policías trabajan de lunes a viernes, desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde y que los fines de semana o días feriados, quedaban solos en la oficina, los de servicio de guardia y un pequeño grupo de seguridad. La Operación Victoria no podía esperar más. Estaba cerca el 15 de setiembre, fecha especial y de gran significado para los "Rayas"(ex PIP). Hasta ese momento, las operaciones de inteligencia anteriores habían estado ligadas a fechas trascendentales como el 19 de setiembre de 1990 (se desarticula el aparato central de propaganda ). Cuando trabajas con inteligencia, te puedes dar pequeños lujos: escoger el día, la hora y el lugar para el golpe. Otro detalle era que para no perder la oportunidad y la sorpresa, primero se golpeaba y luego se reportaba al comando de la DINCOTE. No teníamos problemas para encontrar justificación del golpe sin conocimiento del comando: había el termor de perder el objetivo por que se había dado cuenta de la ovise, etc. Al comienzo, no todos los generales aceptaban las disculpas debido a que se les "quemaba la peliculita", pero lo importante eran no perder la oportunidad y la sorpresa. Cuando veían los resultados, se calmaban. El grado de general en la policía es político y lo primero en que piensan es quedar bien con el director general, el ministro o el jefe nominal del SIN (Vladimiro Montesinos). El Gein era autónomo en el desarrollo y ejecución de las operaciones de inteligencia. Esto fue así desde la primera operación (ISA). La DINCOTE, poco o casi nada apoyó al Gein, no obstante que después de cada operación era la más favorecida, no sólo en fama, sino también en ayuda económica, que se suponía, debía llegar al Gein, pero en la realidad, nunca fue así. Entonces, ¿ con qué derecho podían pedir resultados?. La ayuda principal (cinco mil dólares mensuales) que recibíamos era de los Gringos de la embajada norteamericana a través de Supermán y Cara Cortada (llamado así por un tic nervioso que tenía en la cara ). Los norteamericanos nos apoyaron desde la primera operación de inteligencia. No fue fácil convencerlos que el Gein era un grupo que trabajaba con inteligencia, diferente a los grupos policiales tradicionales. Sin lugar a dudas, el apoyo más importante que nos dieron se dio en el área de capacitación, principalmente sobre técnicas de análisis de documentación y mimetismo (disfraces y cubiertas) y ovise (seguimiento y vigilancia). Ambos teníamos frente a un enemigo común y necesitábamos ayuda para desarrollar nuestras operaciones, no sólo para el mantenimiento de los vehículos y equipos, sino también para la capacitación, compra de disfraces, así como bolsas de víveres para mitigar el magro sueldo de los agentes. Me había convencido de que el Gein podría alcanzar resultados sin la ayuda norteamericana, pero con el apoyo de ellos, el camino se hacía más fácil, menos duro y sobre todo, estábamos protegidos y motivados para seguir adelante cuando se desataban los celos profesionales de otros órganos de inteligencia o grupos deltas que intentaban hacer fracasar al Gein. La ayuda yanqui a las fuerzas "reaccionarias" no era del todo desconocido para Sendero Luminoso. Así lo dejan entrever en "Sobre las Dos Colinas" (diciembre 91). El Comité Central llega al convencimiento de la participación del Imperialismo Yanqui en la guerra contrasubversiva del Perú a través de un tratado secreto donde se acordaba la presencia de instructores militares para conformar grupos operativos de inteligencia, así como en la elaboración y ejecución de planes específicos de acción contrasubversiva, políticas y económicas, tras el cuento de la lucha contras las drogas. Todo ello era parte de la guerra de baja intensidad, donde se privilegiaba la ayuda en el área de inteligencia. Si los "Gringos" nos ayudaban, pues sea bienvenida la recíporca ayuda. El enemigo era el mismo y los resultados que obteníamos, después de cada operación de inteligencia, justificaban la inversión. |