Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web


LA CAPTURA DEL SIGLO

Por Benedicto Jiménez Bacca

04/10/2004

LA TEORIA DE INTELIGENCIA POLICIAL OPERATIVA

En toda lucha, constituye un reto enfrentar a un enemigo que nunca da la cara y permanece oculto y clandestino. El Gein asumiría este reto, motivo por el cual, no sólo bastaba crar una organización moderna, tecnificada, sino que se debía seleccionar con mucho cuidado a los futuros agentes para evitar la infiltración y fuga de información.

Agosto del 91. Benedicto con el Director Contra el Terrorismo Hector Jhon Caro, en la Inauguración del 2° Piso del GEIN

La clandestinidad del enemigo nos hizo ver lo imperativo de contar con nuestra propia inteligencia, de manera puntual, exacta, oportuna y la necesidad de imbuirles a los agentes del principio de que todo esfuerzo inspirado por un propósito común es por naturaleza mayor, más auténtico y más confiable que el esfuerzo inspirado sólo por exigencias autoritarias, castigos o recompensas fijas.

Este propósito común debía conseguirse a través de una teoría que contenga principios y valores sobre los cuales se edificaría la estructura organizativa. De esta manera nace la teoría de inteligencia policial operativa que combinaba la inteligencia clásica con la investigación criminal, dos eslabones de una misma cadena, cada una con sus características propias pero ligadas entre sí, que se alimenaban mutuamente en una especie de reciclaje.

Antes de 1990 se pensaba que la inteligencia era algo exclusivo y que debía ser monopolizado por el Servicio de Inteligencia Nacional. Nadie podía incursionar en este terreno minado y el sistema de inteligencia se encargaría de "pasar la bola" a las demás organizaciones para que ejecuten los operativos.

En realidad, esto nunca fue así. La inteligencia se había desligado de la investigación que realizaban los grupos operativos o Deltas. La DINCOTE hasta 1990 había desarrollado la investigación pero faltaba entrar a desarrollar su propia inteligencia operativa. Se hacía indispensable agregarle una etapa previa a la investigación que nos permita conocer al enemigo, poco a poco, recopilar información sobre él antes de golpear.

Aplicar el principio "probar antes de detener". Esto nos exigió darle vuelta a la moneda. Hasta ese momento habíamos actuado al revés: primero detener y después probarle su participación o responsabilidad en un hecho. Para probarle, después de la detención, a veces se llegaba al "tercer grado" o la tortura.

A partir de la creación del Gein la nueva teoría pasó a ser el faro luminoso de la naciente organización que brotaba con el nombre de Grupo Especial de Inteligencia, más conocido como "Gein". Como era de esperarse, cada vez que el Gein decía que se había creado una teoría y método nuevo para enfrentar el terrorismo, tirios y troyanos se rasgaban las vestiduras.

Se pensaba que el grupo violaba el lugar sagrado que ocupaba la tradicional doctrina de inteligencia que que solo contemplaba obtener, procesar y difundir la información para que otros organismos los exploten y así puedan obtener resultados. La teoría de inteligencia policial operativa planteaba obtener y procesar la información y luego "golpear", todo dentro de la misma organización. De esta manera se cerraba el ciclo y se volvía a empezar nuevamente. De esta forma no se perdía dos principios básicos en la lucha, la sorpresa y la oportunidad.

La experiencia nos obligaba a cerrar el circulo. Cuando se empieza a desarrollar y ejecutar las operaciones de inteligencia todavía pensábamos que para mantener el espíritu de cuerpo y llevarnos bien con los deltas debíamos intercambiar informarmación y coordinar el golpe días antes. Así, después de la coordinación, el Gein se retiraba a proseguir con la Ovise y el delta se hacía cargo de la detenciones y la investigación hasta poner a los implicados ante la autoridad judicial competente.

No tuvimos problema en el desarrollo y ejecución de la primera operación de inteligencia (Isa). Se coordinó con un Delta para que nos apoyen en las intervenciones de la casa de Monterrico y todo salió bien. La fuga de información se dio en la segunda operación (Monterrico). La ejecución debía empezar el 15 de septiembre de 1990 y se coordinó con el Delta 6 para que se hagan cargo de las detenciones y allanamientos de las casas. Cuando estábamos listos para "desatar la tormenta", nos dimos cuenta que todos los objetivos habían desaparecidos (no se les veían en sus lugares habituales de contactos).

Pensamos en esos momentos que "habían sacado la ovise" e hicimos un repliegue táctico. A los tres días recuperamos a los objetivos y logramos culminar la operación con dificultades. Se desarticuló a este aparato de propaganda, capturando al 60% de sus integrantes, pero no logramos alcanzar la meta de destruir toda la organización. A partir de esta amarga experiencia,como lección anotamos lo siguiente: "Nunca debemos perder la sorpresa y la oportunidad".

Prácticamente, después de esta experiencia, nace la teoría de inteligencia policial operativa. La inteligencia se liga con la investigación, por lo tanto, el Gein se hace cargo de la fase de inteligencia y luego de la fase de la investigación (capturas). Después de las capturas, inmediatamente, ingresa el grupo a cargo de la investigación hasta la elaboración del atestado. Este grupo de pesquisas son es parte del Gein que durante la primera parte se abocan a recopilar datos de inmuebles, personas y vehículos vinculados a la operación de inteligencia. Apenas culmina la primera fase, investigación básica se hace cargo de la investigación, mientras que los agentes se repliegan para continuar con la Ovise.

En la fase de inteligencia se llega a conocer cómo piensa, siente y actúa el terrorista. No existe otra forma de conocer estos detalles debido a que las estas organizaciones, por su modalidad de actuar, su dirigencia y los elementos de ejecución actúan en la clandestinidad y es difícil su detección, ubicación y captura.

La investigación empieza inmediatamente después de culminar la fase de inteligencia con las detenciones, allanamientos de inmuebles, actas, análisis de la documentación incautada, interrogatorio de inteligencia, las diligencias de verificación y confrontación, pericias, etc., y como la luz, aclaraba las sombras en que muchas veces navega la inteligencia, hasta culminar con el documento final que debe llegar a la autoridad judicial competente de acuerdo a ley.

Con la teoría aparecen nuevos conceptos como: inteligencia policial operativa, operaciones de inteligencia operativa, interrogatorio de inteligencia etc. Las operaciones de inteligencia operativa son procedimientos planificados que se realizaban en dos fases, inteligencia e investigación. La primera, se basa en actividades encubiertas (inteligencia); la segunda, es abierta o legal (investigación)y se ejecuta por agentes de inteligencia operativa que deben sujetarse a ciertos principios y valores. La segunda fase (investigación) era fácil realizarla debido a que la mayoría del Gein procedían de la ex Policía de Investigaciones que había hecho de la DINCOTE su bunker.

Los ex PIP se mueven en extremos: grandes pesquisas o grandes bribones.No existe medias tintas. Cuando se selecciona a los agentes para el Gein, uno de los principales problemas que encontramos fue el cambio de hábitos y costumbres que hacía que "el enemigo de un raya es otro raya".

Los oficiales y subalternos que llegaban cambiados a la DINCOTE, entre 1982 hasta 1989, en su mayoría, era porque no los querían en otras unidades y arrimarse en la DINCOTE era el último recurso, la zona de castigo. Pero, de vez en cuando, llegaba algún "quijotezco" que pensaba acabar con el terrorismo para darle tranquilidad y paz al sufrido pueblo peruano. Los pocos que podían escabullirse, con bastante fortuna, podían llegar a la "Fiscal", "Migraciones" o "Narcóticos". Estos si que eran afortunados.

Los desafortunados, a la DINCOTE para combatir a esos terrucos micios que muchas veces no tenían que comer y había que darle un pan, quitándonos de la boca.

- "Mira, con qué gusto comen esos zarapastrosos".

- ¡ Claro, es que son pobres ! - exclamaba un viejo policía. La mejor salsa del mundo es el hambre y como ésta no falta a los pobres, siempre comen con gusto.

Todos se quedaban pensando en lo que decía.

- "Y como apestan esos cholos, no se bañan"- se quejaba un subalteno que cuidaba el calabozo.

Los intereses personales estaban enraizados, profundamente, en el alma y el corazón de los ex PIP que trabajaban en la Dincote. ¿ Cómo cambiarles de actitudes ? ¿Cómo motivarlos ? ¿Cómo darles una razón de lucha ?. Existía el principio:"los hombres combaten mejor cuando lo hacen por algo en lo que creen".

¿Qué principios y valores debía entronizarles en sus mentes y corazones ?.

Partía de una fortaleza: al proceder de la ex PIP, la mayoría conocía la técnica de investigación criminal. La experiencia los habían hecho expertos en el manejo de esta difìcil e importante especialidad que tanto logros había dado y que estaba venida a menos desde la "integración" en 1988. En los inicios del 90, la vida no valía nada. Casi, dejando un día, los terrucos aniquilaban a un perro sarnoso de la reacción, a un policía. La terruca, después que el policía de calle era cocido a balazos, se acercaba y a boca de jarro le destapaba el cerebro.

Para Abimael Guzmán este humilde policia "era un perro sarnoso de la reación".

- "¡ Muere perro concha de tu madre!"- Le escupía en la cara, mordiendo su rabia y volvía nuevamente a disparle a la cabeza para "asegurarse" de que no quede ningún hálito de vida.

- ¿Por qué las terrucas se encargaban del remate ? ¿ Por qué daban el tiro de gracia ? ¿ por qué manejaban los destacamentos armados?. Los maoístas le daban su lugar a las mujeres y en sociedades como las nuestras, donde las mujeres están relegadas a un segundo plano, después del hombre, darles un lugar de privilegio y tareas de responsabilidad como mandos o dirigentes, como lo hizo SL, se podía esperar de las mujeres el sacrificio y la entrega con pasión en lo que hacen. Si bien los terroristas matan, nosotros debíamos trazar una línea divisoria.

En sociedades como las nuestras, donde el respeto y el valor de la vida está en sus más bajos niveles, plantear el respeto de la vida, nos colocaba en la otra orilla de los terrucos. Se trazaba una línea divisoria. Y mientras ellos mataban, nosotros, no. Esto era importante. Respetar y proteger la vida por encima de todo. La libertad debía ser el segundo valor. Cuando uno pierde la libertad pierde la mitad de la vida y el policía tiene en sus manos la libertad de muchas personas. Una mala investigación y te espera la cárcel. Algunos fueron pasados a la cárcel como terrucos sin serlo y después de unos años salieron odiando a todo el mundo y convertido en terrucazo.

Las cárceles (Lumiosas Trincheras de Combate) son las universiades, entran inocentes y salen diplomados. Además del valor a la vida, la libertad, se debe defender la democracia. Algo paradójico. El policía defendiendo la democracia que le quita la esencia de lo humano y lo considera "no deliberante", o sea, no pensante. Ni siquiera es un ciudadano y no se le toma en cuenta para aquello que se conoce como "democracia directa". Bastante complejo. Pero hay que defender la democracia porque los terrucos plantean conquistar el poder para instaurar la República Popular del Perú hasta el comunismo.

Estaban trabajando para contruir el nuevo poder, así decían en sus documentos. Los embriones del nuevo poder eran los Comités Populares. Hasta hablan y escriben que tienen comités populares abiertos, parecidos a las ferias abiertas, mercados públicos para todos, controlados por el Ejército Guerrillero.

 

 

 

 

-¿ Qué defiendes? - le preguntó el terruco a un agente de la Dincote, recién egresado de la escuela.

- "El Estado"- respondió.

- "Defiendes a este viejo y caduco Estado que te explota y te paga un sueldo mísero". Casi lo hace trastabillar al agente.

Esos terrucos son pendejos- maldecía El Duro, cada vez que se enteraba de esta pregunta. Debemos encontrar y enseñar valores prácticos, entendibles, que se opongan a los que ellos dicen defender. Está bien eso de defender la vida, la libertad y la democracia.

1990 . "Luminosa Trinchera de Combate" - Castro Castro.

Son valores válidos, actuales, entendibles, digeribles, el policía entiende.

- "Sobre una base ideológica se construye lo orgánico"- les decía Guzmán a sus seguidores.

La organización se construía sobre la base ideológica, el marxismo, leninismo, maoísmo, pensamiento gonzalo. Nosotros teníamos una base ideológica: protección y defensa de la vida, libertad y democracia. Ahora debíamos construir lo orgánico.

¿ De dónde sacar el material humano para luego transformarlo en agentes de inteligencia policial operativo ?.

¿ Cómo moldear el personal de agentes para convertirlo en un verdadero moderdedor en la calle?.

Un lobo solitario, observar, calcular, oler, seguir, vigilar, morder, replegarse, volver a seguir, ocultarse. Amos de las calles, de los cerros, de los pueblos jóvenes, de los asentamientos humanos, de los barrios y barriadas. Cuando muerdan a su presa no la suelten y la sigan hasta llegar al lugar donde duermen y levantarlos al día siguiente y vigilarlos, seguirlos, oler, ver, ocultarse.

Buscar ex Policías de Investigaciones. ¿Dónde encontrarlos?.

Todos los 15 de septiembres, los ex PIP se buscan y se juntan, sin previa cita. Cualquier lugar en bueno para recordar tiempos felices, elevar promesas y lamentarse de lo que fue y no pudo ser. Es triste recordar tiempos felices cuando estamos en desgracia. Los ex PIP sienten que con la famosa "integración" cayeron en desgracia.

Algun chifa, Las Casuarinas, Chimesa, Don Antonio, cualquier bar es oportuno para desgranar las frustraciones y lanzar al aire las impotencias. Claro está, estas reuniones son y serán clandestinas. El comando policial, que casi siempre son ex Guardias Civiles, no deben enterarse de que los "rayas" se juntan para celebrar el 15 de septiembre.

Eso atentaría contra la "sagrada integración policial". Los "rayas" quieren celebrar el 15 de septiembre. Acaso no se dan cuenta que el 15 es historia. Ahora sólo existe el 6 de diciembre, fecha cuando nace la Policía Nacional. Se dictan directivas, memorándum, amenazas, estado de emergencia, inmovilidad, etcétera, pero los "rayas", tercos, siguen reuniéndose.

Con tantas amenazas y peligros en su carrera policial, el ex PIP se ha vuelto amante del peligro y le gusta el sabor de las amenazas. De todas maneras, el 15 de setiembre es un gran día para celebrar. Se pasan la voz en las oficinas y plantan máquinas de escribir. Las Casuarinas es el punto de encuentro. Si te falta dinero, siempre encuentran alguien quien te invite un par de "chelas". Ese lugar es nuestro.

Se disfraza la reunión: Día de la Cooperativa "15 de Septiembre". Eso disimula. Para las otras instituciones, ese día no existe. Y si se portan mal los detectives, ponle uniforme y así serán más disciplinados. Pero igual, tercos, se juntan. Lo mismo hacen los "tombos" y los "repuchos" en su aniversario. Debajo de su pecho está su corazoncito. Es la historia. Eso nunca se olvida.

Existen muchos héroes que ofrendaron sus vidas por las instituciones para borrar de un plumazo todo ello. La historia que mantiene la unidad y la continuidad de las instituciones no debe olvidarse. - "Soy policía nacional, pero me quito la camisa y en mi pecho está las letras GC"- dicen algunos.

Esos momentos fugaces sirven para juntar las piezas rotas de la unidad y la continuidad. Trago van y trago vienen. Bebemos para olvidar que tenemos vergüenza. El trago suelta la lengua, baja la guardia y altera de algún modo el sentido de la realidad.

Puedes ser testigo de ver cómo las lágrimas, retenidas bajo los párpados de curtidos policías, resbalan por sus mejillas mientras los recuerdos del pasado se agolpan en las mentes de lo que pudo ser y ya no es.

- "Ellos tienen la culpa"- murmura un curtido detective.

- ¿ Quiénes"- pregunta algún invitado ocasional a la reunión.

- "Los generales, el comando, Reynaldo Rodriguez, todos tienen la culpa"- responde el policía, lamentándose de la mala suerte de una institución que estaba proyectada hacia arriba. Que tenía las mejores funciones y sus miembros cubrían plazas apetecibles. Cada vez que recuerdan a los presuntos culpables de la desgracia, maldiciones y escupitazos.

- "Nosotros somos los únicos culpables... no vale llorar sobre la leche derramada"- comenta uno de ellos, mientras abraza a su amigo. El llanto les aniega el alma. Luego, con la mente enturbiada por el alcohol y el corazón envuelto en la desesperanza, prometen a los cuatro vientos dar la vida por la institución mientras se aferran a la ilusión de ver desplegar sus alas, como el ave fénix, desde sus cenizas.

Se abrazan con amor mientras consumen horas y horas de cerveza y cantan con frenesí las notas del Himno del Detective. Al día siguiente, nada ha cambiado. Todo sigue igual. El ex PIP sigue siendo un policía lleno de prejuicios, temores, complejos y cree que el enemigo y rival es el otro raya como él. ¿ bichos raros de la sociedad ? Sí, como todos los policías. En un momento son los más solicitados, pero al día siguiente, los más olvidados. Esto une a todos los policías y los hermana en la desgracia.

- "¿Qué somos, Rambito ?"- me preguntó desesperado un día un ex PIP, cuando supo que estaba en la lista de los repechados. Su falta: tratar mal a un "Padre de la Patria" cuando se acercó a recomendar a un detenido en Seguridad del Estado. Miró mal al político y no lo atendió diligentemente. Después de este, sus horas estaban contadas.

Espero paciente que su nombre aparezca en la lista de los "repechados". Mientras se hacía esta pregunta sideral, gruesas lágrimas de impotencia resbalaban por sus curtidas mejillas. Acababa de cumplir treinta años de servicios "reales y efectivos". Toda una vida entregada a la institución. Seguía hablando como poseído y sus ojos inyectados de alcohol miraban al vacío, como queriendo rescatar de su memoria las grandes hazañas que había hecho en la lucha contra el terrorismo.

- Te acuerdas cuándo en 1983 cogimos al Camarada "Pedro", el hermano menor de los Chavez Días, el mando político de los tres destacamentos especiales de sendero.

- Claro, cómo no recordar esa captura. Logramos traer abajo al "metro" con estas caídas.

Hizo una ademán con su cabeza para que me acercara más a escucharlo y me hizo este comentario: "Me dicen que he venido a realizar no se qué fin, que debo tener una alta función social, que desde una perspectiva ética y social mi actuación".

Eso no es lo que repites en tus conferencias, rambito. Solté una carcajada. Sacó de su bolsillo un pequeño libro de pasta celeste con el epígrafe "Ese bicho raro que es la policía" y se puso a leer en voz alta: "...como policías nos colocan en estereotipos, como si estuviéramos al margen de la vida, de los avatares de la sociedad. Hasta a veces, llegamos a dudar si realmente somos humanos: un no hombre, como diría Miguel de Unamuno...un hombre que no es de aquí o de allí, ni de esta época o de la otra, que no tiene sexo ni patria, una idea, en fin, un no hombre.... ". Luego de una pausa y de una vocanada de aire, siguió leyendo en forma pausada, mientras que poco, otros rayas se acercaban a escucharle".

¡Amigo mío!, nos piden que nos sacrifiquemos por la sociedad, que debemos entregar la vida por nuestros prójimos, por la patria, la nación y nosotros ¿qué? ¿alguién se preocupa por nosotros? ¿a alguién le interesa que también somos hombres de carne y hueso, que lloramos, sufrimos, tenemos ideas y también pensamos?". Seguían llegando más ex PIP, mientras leía el viejo policía "El bicho". El curtido policía frisaba los 46 años, sus cabellos grises brillaban a la luz mortecina de las arañas de uno de los salones de Las Casuarinas, de mirada punzante, voz suave y palabras duras.

- ¡ Estás borracho !- le gritan los que se habían acercado para escucharle.

- ¡ Cállate!

Te culparán de ser insubordinado, rebelde y "enemigo de la integración". Bendita etiqueta. Te tildaban de eso y estabas frito para el comando. La integración policial era sacrosanta, nadie podía discrepar con ella. La "integración policial" o "desintegración"- es lo más pertinente- se dio al final del gobierno aprista (1988), cuando se crea la Policía Nacional, agrupando a las tres instituciones (ex PIP, ex GC y ex GR). Se buscaba combatir la corrupción, lograr efectividad en la labor policial y evitar las broncas entre "rayas" (ex PIP) y "tombos" (ex GC) que se hacía notorio.

- ¿ Por qué debo callarme ?.

Pronto me iré de la policía, ¡ ahora puedo decir lo que me venga en gana! gritaba el "raya", alzando su copa llena de cerveza.

- "¡ Ahora puedo decir lo que me venga en gana!. El que tenga miedo, que se retire. ¡Cobardes!.

Poco a poco se iba quedando solo. Bien dicen que el borracho es uno de los pocos que casi siempre dicen la verdad. Se le rompen los frenos inhibitorios. Muchos se apartaron de él como si estuviera sidoso. Seguía hablando consigo mismo: "me piden que debo tener conciencia de los principios éticos y morales, que ello debe regir mi actuación... debo considerar a los demás como fines no como medios". Pues no se trata de mi tan sólo. Se trata de los demás. La civilización, toda, se endereza ante un hombre, a cada hombre, a cada yo.

- "Yo soy policía ¡Carajo!, pero también soy un ser humano" -exclamaba. Su estado era cercano al paroxismo. Se me exige que me sacrifique por los demás, por mis compatriotas, por mis hijos. Es todo un sacrificio enorme ¿Verdad?. Era uno de esos tantos 15 de septiembre y estábamos en el Centro de Esparcimiento Casuarinas, club social que congrega todos los años a los que proceden de la ex Policía de Investigaciones. Cualquiera que lo escuchara pensaría que estaba hablando estupideces.

Un policía deliberando, discutiendo sobre temas morales, sobre los problemas de la vida diaria. Era de Ripley, un policía "pensando" en voz alta. Si los legisladores que colocaron en la Constitución Política de 1928 el término "no deliberante", se enteraran que un policía también llora, siente, piensa y tiene conciencia, verdaderamente se sorprenderían sobremanera de comprobar que también son seres humanos.

Otros constitucionalistas, más escépticos, tratarían de justificar esta situación anormal, mencionando que en las constituciones se colocó la palabra "no deliberante" para quitarles un gran peso de encima a los policías y darles alivio al no tener conciencia, para que no tengan ese sentimiento trágico de la vida que acompaña toda su vida a un ser humano, para alejarlos también de todo los sufrimientos que derivan del hecho de tener conciencia de las cosas.

Si así pensaron, pues todo está justisficado y que sigan colocando la palabra "no deliberante" hasta el fin del mundo. Porque el hombre al tener conciencia comenzó a pensar que el mundo no siempre se hizo para ser feliz y anidó en él ese "sentimiento trágico de la vida". Entonces para que complicarle la vida al policía. Que siga siendo "no deliberante" y que se deje de cojudeces. No se le paga para pensar sino obedecer y cumplir las órdenes. Imagínense si el policía fuera deliberante. El policía seguía hablando y cada vez sentíamos que nos quedábamos solos.

Levantó la voz, como queriendo penetrar el silencio de la noche y dijo: "Exijo que me traten como un fin en sí mismo, no como un medio. No me pueden tratar como un medio. Si tengo el derecho de no ser tratado como un mero medio, sino como un fin, entonces tengo dignidad ...". Me retiré del lugar. Evidentemente, su ebriedad le hacía hablar tonterías. Los borrachos son unos de los pocos que dicen la verdad y los llevan a dormir. Pero este borracho se pasó... Estaba pensando en que los policías podían votar o sea, elegir. ¡Estaba loco!. Al día siguiente, tal vez, cuando tenga conciencia, si es que la tiene, no hablará así, es más que seguro que se olvidará de lo que ha dicho.