LA CAPTURA DEL SIGLO
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01/12/2004LA PLAYA DE ESTACIONAMIENTO: PUNTO DE PARTIDA
Empezamos por ubicar la Playa de Estacionamiento al costado del Teatro Marzano: SESDIS, ubicada en la calle General Suarez 451-Miraflores. Era el punto de partida de la investigaciòn. En ese lugar, pudimos obtener los datos del automóvil que trasladò a "Manuel" hacia la casa donde estaba Guzmàn. ¿ Quién era el propietario del automóvil ?. Dos agentes del departamento del investigación básica del GEIN
se constituye al lugar y entrevistan a la mujer que anotaba el ingreso y salida de los autos. La mujer no recuerda los rostros ni los vehìculos que ingresaron la noche del 4 de abril, muestra los libros de control de los vehículos, pero nada de indicios sobre el automóvil, Hyundai, color granate. - "Esta será una difícil tarea, por no decir, imposible"- comenta la mujer. La dificultad para ubicar el vehículo sospechoso estaba en que en dicho lugar, no solo guardan sus carros aquellas personas que estàn registradas, tambièn lo hacen cualquiera que por necesidad quiere que lo guarden por un momento y ese pudo haber sido el caso. - ¿Dònde están las copias de los recibos que entregan a los dueños de los vehìculos por el pago que realizan cuando hacen uso de la playa?- preguntò Bonilla. - "El talonario de facturas se remite a la oficina del profesor que està en Lince"- respondió la mujer bastante nerviosa. Al dìa siguiente, Bonilla y Gil ubican la oficina de SESDIS, donde son atendidos por un gentil profesor retirado. Cuando el profesor los identifica como de la Dincote, les dice: "Señores, el archivo es suyo, está frente a ustedes y les pido disculpa por el desorden, pero no hemos tenido tiempo de ordenarlo" - apuntó con un dedo hacia una esquina de la pequeña oficina que ocupaba. Encima de un desvencijado escritorio, estaban diez bolsas plàsticas que contenìan un sinfìn de recibos amarrados en paquetes. Iba a ser una tarea gigantesca: abrir cada paquete y buscar el talonario del 4 de abril de 1992. Después de dos dìas de trabajo, mañana y tarde, Bonilla "Magnesio", ubicò el talonario, dibujando su rostro una sonrisa de satisfacciòn. Aparecìa registrado un promedio de ochenta vehìculos que habìan ingresado y salido de la playa de estacionamiento ese dìa 4 de abril. En uno de los talonarios estaba anotado la placa del automòvil (KQ-4805) y el modelo, pero no el color. Por la hora de ingreso (7:45 p.m) y de salida(8:22 p.m.) deducimos que era el que buscàbamos. La hora de salida coincidìa con la reconstrucciòn que hicimos con "Manuel". El siguiente paso era ubicar el automòvil Hyundai de placa KQ-4805. Recurrimos a los dos lugares donde podìamos obtener informaciòn del vehìculo: División de Robos de Vehículos (Dirove) y la oficina de fichas y registros del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Era un auto nuevo y por lo tanto, Dirove no lo había registrado. La oficina de fichas y registros nos respondiò los nombres de propietarios y otros datos de una lista de casi 30 vehìculos que le enviamos, donde estaba el auto Hyundai. Esto se hizo para no despertar sospecha. |
Entre los vehìculos que figuraban en la larga lista aparecia uno de placa KQ-4805 con las siguientes caracterìsticas: Placa KQ-4805 Teníamos las características y placa del automóvil, el siguiente paso era ubicarlo. ¿Cómo?.
No era una tarea fàcil. ¿ Por dónde empezar?. La Oficina de Registro Electoral. El Departamento de Investigaciòn Bàsica del GEIN, se encargò de esta tarea y enviò un oficio solicitando las generales de ley de Carlos Inchaustegui Degola.
Al dìa siguiente. la oficina del RED, respondiò por escrito: Al dìa siguiente, una anciana, vecina de la casa ubicada en el Jiròn Manuel Pardo 456-Cercado de Lima, sin sospechar que la persona que le hacìa preguntas sobre los que habìan vivido en dicho inmueble, le dijo que hacia seis años que se habìan mudado los padres de Carlos Inchaustegui del barrio, pero que sabìa por terceras personas que Imelda, una de las hermanas de Carlos se habìa casado y vivía en la Urbanizaciòn PRO del distrito de Los Olvios. No pudo precisar la direcciòn exacta. Hasta ahí se perdía la pista de Carlos Inchaustegui en Lima. Entonces pensamos en Chiclayo. Tal vez en dicho lugar se pueda conseguir mayores datos. Un pareja de agentes viajò a Chiclayo y coordinò con la policìa antiterrorista de ese lugar. Ubican la casa de la familia Inchaustegui y un familiar les dice a los investigadores que nos sabían nada de Carlos, incluso lo daba por desaparecido. La posibilidad de encontrar a Carlos Inchaustegui se hacìa cada vez màs remoto. Un dìa, el "Chino" Miyashiro, hace el siguiente comentario: "Y si la mujer que manejaba el auto Hyundai granate es la hermana de Carlos Inchaustegui". Me entró la duda. - "Eso se llama liberalismo y romperái todo principio de seguridad".- respondí. Dos hermanos trabajando en el mismo aparato. Pero, habìa que salir de dudas. Envié a dos agentes de investigaciòn bàsica para que saquen del RED toda la informaciòn que exista sobre la familia Inchaustegui Degola. En los archivos aparecìa el nombre de Marìa Imelda Inchustegui Degola con domicilio en el Jr. Ucayali 5400-Urbanizaciòn Villa del Norte, Los Olivos. Cuando se apersonan los agentes a dicha direcciòn, se dieron con la sorpresa que en este lugar funcionaba una casa de religiosas donde la hermana de Carlos era integrante de la congregaciòn, pero que por esos dìas se encontraba fuera de la ciudad de Lima. Indagamos de manera discreta con los vecinos y otras religiosas de la congregación. Los agentes se enteran que la religiosa Marìa Imelda, jamàs habìa sido vista manejando un auto Hyundai granate y que incluso, no sabìa manejar.
Esto descartò la posibilidad de que la hermana de Carlos Inchaustegui sea la misma mujer que el 4 de abril había manejado el automóvil Hyundai que estàbamos buscando. Uno de los vecinos había dicho que el inmueble pertenecía a una familia venezolana que habían viajado al extranjero y que hacía dos meses atrás que lo había alquilado una pareja joven de esposos de buena presencia; ella era muy guapa; él, siempre vestía ropa deportiva, aparentando ser un hombre correcto". Pero que le llamaba la atenciòn un detalle: "No conversaban con nadie de los que vivían en la cuadra y hacían su vida aparte". Este detalle no era nada raro. En barrios de algunos distritos de Lima como ese, era habitual que las familian vivan años y no mantengan contactos con sus vecinos. |