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LA CAPTURA DEL SIGLO

Por Benedicto Jiménez Bacca

02/12/2004

LA CASA DE SAN ANTONIO

En plena Operación "Huascaura"(mediados de marzo de 1992), "Manuel "había sido seguido hasta una casa ubicada en la Calle General Silva Nº 461-San Antonio-Miraflores.

Maritza antes de entrar a Sendero

Estaciona su vehículo y de la maletera baja varias latas de pintura y material de limpieza para los baños. La casa, de dos pisos, ubicada en una esquina, la había alquilado para ser utilizada como una filial de la academia "César Vallejo", donde iba a funcionar un centro de cómputo. Antes de habitarla, la estaban pintado.

Estando detenido "Manuel" en la DINCOTE, lo trasladé a la casa de San Antonio para realizar el registro con la presencia del Fiscal, la misma que estaba vacía, pero en sala estaba el material de limpieza y las cinco latas de pinturas que no habían sido utilizadas.

Cuando caminábamos por los ambientes interiores, "Manuel "comentaba: "Arturo me dijo que alquilara esta casa, antes, desconocía quién la había habitado".

"Arturo" también le dijo que debían utilizar una cubierta para que funcione la casa y la instalación de un local para enseñar computación era buena idea.
Dias después, "Manuel" recoge a "Arturo" por inmediaciones del Centro Comercial Risso - Lince y se dirigen a la inmobiliaria para realizar el contrato de alquiler de la casa de Miraflores.

En la entrada del edificio, donde estaba la oficina de la inmobiliaria, esperaba impaciente el sujeto que iba a oficiar de garante de la casa de San Antonio. Apenas cruzan miradas, "Manuel" lo reconoce. Era el mismo sujeto que el 4 de abril de 1992 hizo el contrachequeo, el sujeto de "Chivita".

"Manuel" se presentó con un profesor de la academia "César Vallejo" que iba a firmar el contrato de alquiler. Una vez que se ponen de acuerdo, proceden a realizar el contrato de alquiler. Cuando terminan, el sujeto de "Chivita" se retira por su cuenta.

Una pareja de agentes del GEIN se le prende, pero se pierde por la Urbanización San Antonio en Miraflores. "Manuel" y el profesor se retiran juntos y cuando bajaban por el ascensor, el profesor hace el siguiente comentario: "Me parece que el sujeto que hizo de garante se conoce con la dueña de la casa, ya que ella lo llamaba afectuosamente, Carlos".

El 22 de junio de 1992 se captura al camarada "Manuel" y una semana después caminaba conmigo en los ambientes de la casa de San Antonio. El camarada "Manuel" no desprendía sus miradas de un cuarto pequeñó, ubicado en el garaje de la casa. 
Habían detalles que me llamaron la atención: La cochera y algunos ambientes interiores eran similares a los ambientes que habìa descrito "Manuel" de ese famoso encuentro del 4 de abril.

Mientras más tiempo permanecimos en la casa, sentía la presencia de algo extraño, invisible. El ambiente estaba cargado de algo maléfico. Era la intuición, el sexto sentido. Nos envolvìa la presencia invisible del líder senderista.

Empecé a reconstruir mentalmente la reunión del 4 de abril llevado a cabo entre "Gonzalo", "Arturo" y "Manuel". Se me reproducía la imagen de la "Pituca" entrando con una bandeja con copas llenas de vino tinto por el pasadizo que desembocaba en el garaje. 
- ¡ Manuel ! - le inquirí. Sácame de una duda. Esta es la casa, ¿ no?.

 

 

 

- Me miró y asintió con la mirada. En la expresión de sus ojos encontré la respuesta. Estábamos caminando en el primer piso de la casa donde se habìa reunido el 4 de abril de 1992 con el presidente" Gonzalo". No cabía dudas. A los tenientes Gil y Bonilla, les di la tarea de entrevistar a la propietaria de esta casa. Debían centrarse en averiguar quiénes habían sido los últimos inquilinos.

Llegamos a la propietaria del inmuble a través de una copia del contrato de alquiler de la casa del Jr. General Silva Nro. 451(San Antonio) encontrado durante el registro domiciliario efectuado en una imprenta de la Academia "César Vallejo" donde llegaba el camarada "Manuel".

Cuando es entrevistada la mujer refiere que hacía una semana, recién se ahbía enterado que su casa había sido intervenida por la DINCOTE en junio, por eso buscó un cerrajero que cambie las cerraduras de la puerta de ingreso, dejando un familiar para que la cuide hasta ubicar a la persona que la alquiló.

La propietaria agregò un detalle importante y esclarecedor: "Los anteriores inquilinos, hasta el mes de abril de 1992, habían sido una pareja de esposos. A él lo conoce porque es amigo de su hijo, el Ingeniero Carlos Inchaustegui Degola".

De la esposa de Carlos recuerda que era alta, delgada, blanca y de cabellos lacios, pero no sabe su nombre. Cuando los agentes del GEIN escucharon de labios de la propietaria de la casa de San Antonio el nombre de Carlos Inchaustegui, sintieron que una deliciosa emociòn los embargaba de los pies a la cabeza. Era demasiada concidencia. Antes de despedirse, la señora les preguntó si había algùn problema de alquilar de nuevo el inmueble. Respondieron que no.

Despuès que Carlos Inchaustegui y su esposa abandonan la casa de San Antonio – por razones de enfermedad, según le había dicho Carlos a la propietaria- por recomendaciòn del mismo ingeniero Carlos Inchaustegui, ella la alquila Luís Antonio Minaya Gonzales, profesor de la Academia "César Vallejo". Carlos le dice a la propietaria que el profesor con su socio, Luís Alberto Arana Franco iba a poner una academia de computación.

En la investigaciòn se determinò que, cuando la propietaria se enteró que su casa habìa sido intervenida por la Dincote, intentò por todos los medios ubicar al profesor Minaya para pedirle explicaciones. Al no poder ubicarlo, intentò hallar por medio de un telèfono que figuraba en una tarjeta de presentaciòn, al ingeniero Carlos Inchaustegui Degola.

Llamó a Chiclayo y le respondieron que Carlos Inchaustegui no vivía en dicha localidad desde hacia varios años. Todos los intentos para ubicarlos fueron infructuosos.

Pasó una semana y recibe una llamada telefónica del ingeniero Carlos quien le dice que se habìa enterado que ella trataba de ubicarlo, disculpándose por el problema en que se había metido su amigo Minaya. Antes de despedirse, le dice a la señora que por iniciativa propia iba a buscar al señor Minaya y decirle que se presente ante ella, pero que necesitaba una semana debido a que és estaba en el Cusco.

Al día siguiente de esta conversación,el profesor Minaya se presenta a la casa de San Antonio, pide disculpa por lo que le había sucedido a su socio Arana Franco y le entrega a la dueña copias de las llaves de la casa, expresándole que las originales se les habían extraviado. Se retiró y nunca más volvió a saber de él.

En la copia del contrato de alquiler que tenía en su poder la propietaria de la casa de San Antonio figuraba que el ingeniero Carlos Inchaustegui, en compañía de su esposa, había vivido desde el 1 de febrero de 1991 hasta fines de abril del mismo año. 

El vigilante de la cuadra confirma esta versión y agregó algo nuevo: "La esposa del ingeniero Carlos manejaba un automóvil, nuevo, color granate y siempre lo guardaba en la cochera de la casa y que en varias oportunidades llegaban a la casa, personas desconocidas manejando lujosos automóviles y que cuando se mudaron, las cosas las trasladaron en una camioneta Dodge, realizando hasta cinco viajes que duró dos días".

Por versiòn de Elena Iparraguirre, estando detenida en la DINCOTE, pude tener conocimiento que después del allanamiento policial a la casa de Buenavista, 31 de enero de 1991, Guzmán y ella, se trasladan a vivir a la casa del Jirón General Silva Nro. 451- San Antonio-Miraflores, desde el 1 de febrero de 1991 hasta mayo de 1992.