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LA CAPTURA DEL SIGLO

Por Benedicto Jiménez Bacca

08/12/2004

UNA ACADEMIA DE DANZA: LA CUBIERTA PERFECTA

El Castillo funcionaba con una cubierta casi perfecta. Aparentemente, en el primer piso, "Lola" había conformado una exclusiva academia de danza moderna para sus amigas.

Carlos Inchaustegui - Foto 1

Es así que entre el 1 y 2 de septiembre, se veía ingresar a la casa, bellas mujeres ligadas al jet-set limeño, todas bailarinas y amigas de "Lola". Los agentes para identificarlas y encubrir sus identidades, las conocían como "Blanca Nieve", "Tongolele", "Petunia", "Gringa" y "Niña".

Los agentes de vigilancia fija reportaban todos los días el movimiento de estas mujeres que ingresaban y salían del Castillo portando maletines deportivos y vestidas con buzos. Una de ellas, por su gran parecido con una famosa bailarina de la época de Perez Prado, la conocían como "Tongolele".

En la primera salida que tuvo del Castillo, se le "pone cola" y es seguida por un equipo de ovise hasta una exclusiva academia de danza moderna en el distrito de Miraflores.

Se determina que las mujeres que llegaban a visitar a "Lola" estaban ligadas a las actividades de danza moderna. Pero m hubo un detalle que nos rompió los escasos y me obligó a tomar una decisión, que fue corregida rápidamente.

Carlos Inchaustegui - Foto 2

"La Gringa", una bailarina que ingresaba al Castillo, un día llega con sus dos hijos menores a la casa e ingresa. Este detalle nos descuadró : ¿ Podría estar viviendo, Guzmán, en un lugar donde ingresaban mujeres con niños?.

Este detalle rompió toda lógica y me hizo dudar, tal es así que dispuse retirar la vigilancia y seguimiento móvil que estaban por inmediciones del Castillo para evaluar toda la operación, manteniendo la vigilancia fija en la casa de la esquina.

El repliegue de los equipos ovise nos permitiría concentrar la atención en el Zorro hasta tener una idea más cabal de lo que realmente había en el Castillo. Los tenientes Bonilla y Gil, analistas operativos que dependían directamente de mi jefatura, insistieron que no repliegue el servicio de ovise móvil.

El teniente Gil, joven oficial bastante contradictorio, inteligente, astuto, brillante y con actitud de "generalito", uno de esos oficiales que sólo ascienden por acción distinguida y casi nunca por via normal, con habilidad especial para el interrogatorio de inteligencia, pero indolente y despreocupado en ciertas ocasiones, trató de convencerme para que se prosiga con la vigilancia, mientras azuzaba al teniente Bonilla para que trate de convencerme.

Tanto insistieron que tuve que ceder y antes de una semana, se vuelve a colcoar tres equipos de ovise móvil por inmediaciones del Castillo. Gil y Bonilla no estaban de acuerdo con esta decisiòn e insistían todos los días para que se retome la vigilancia del Castillo.

Después me enteré que los dos, en secreto, habían coordinado con el equipo de "Calcio" para que permanezca el servicio sin interrupción, evitando realizar seguimientos.

Al César lo que es del César. Un gran mérito para mis dos delfines que siempre se mostraron perseverantes y obstinados. Gil, al enterarse que había retrocedido en mi decisión, se puso feliz. Lo llamé y le dije cariñosamente "hijo, al ganado".

Cuando escuchaba la palabra "hijo", su rostro se transfiguraba,mostraba una sonrisa complacido, pero no abandonaba fácilmente esa actitud de "jefecillo en exilio" que tanto problema le ocasionó en las relaciones con los otros agentes.

Tenía un especial caràcter y personalidad que le creaba problemas con el resto de oficiales, principalmente con el "Duro" Hurtado a cargo del Departamento de Apoyo Técnico.

Cada vez que lo veía venir al "Duro", caminando lentamente, como calculando las pisadas y pavoneandose por los corredores del GEIN, como si recordara sus años de instructor en la Escuela de Oficiales, Gil corría a ubicarse cerca de mí.

En cambio, el otro "Delfín", el teniente Bonilla, era serio, culto, estudioso, responsable y callado. Gil hablaba por los dos.

Era el 5 de julio y Luis Arana Franco estaba en el Penal Miguel Castro Castro. Gil y Bonilla insistieron para que converse con él, debido a que se habían enterado que tenía valiosa información para darme.

Carlos Inchaustegui - Foto 3

 

 

 

 

Querìan que escuche la apreciación que tenía "Manuel " sobre el detalle de cubierta (academia de danza).

- ¿Qué dices que alguna vez te hacen la siguiente pregunta : dónde y cómo estaría viviendo Gonzalo en la actualidad ?. "Manuel" hizo memoria y recordó un pasaje de la reunión que tuvo con el presidente "Gonzalo".

El líder le había recomendado a "Arturo" y también a él, que busquen casas de alojamiento para la dirección, pero que no sean llamativas, menos ubicadas en zonas residenciales, pero que tengan una cubierta.

- "Una cubierta" - pensé … ahí está la clave. La academia de danza moderna es una buena cubierta. ¿Quién se imaginaría que en el Castillo donde funciona una academia de danza podìa estar viviendo Guzmàn?.

Al dìa siguiente de la entrevista con "Manuel", Gil y Bonilla, vuelven a insistir que no repliegue la vigilancia móvil del Castillo y que los acompañe a buscar al "Guachimán" de la cuadra donde estaban viviendo los "Lolos" en la casa de San Antonio.

Iban a mostrarle las fotos de los "Lolos" al "Guachimán" para ver si los reconocía como las mismas personas que habían vivido en dicha casa.

Al parecer, ya le habían mostrado las fotografía al elemento de seguridad y éste había reconocido al "Lolo" como el arquitecto Carlos Inchaustegui. Sobre la mujer tenía dudas debido a que él conocía a la mujer con pelo lacio y la mujer de la foto, tenía el cabello ondulado.

Acepté y los tres nos desplazamos hacia la casa de San Antonio. Al llegar al lugar reconocí el chalet donde había estado a fines de junio de 1992 cuando se detuvo al camarada "Manuel".

Era la casa que había alquilado uno de los empleados de la academia César Vallejo y donde se presumía que iba a funcionar una filial de dicha academia. 
También era la casa que había alquilado un año antes el ingeniero Carlos Inchaustegui Degola y vivía con su mujer, una guapa mujer de tipo "miraflorino".

Eran las 11:00 pm, cuando conversé con el "Guachimán". Al vernos llegar al lugar, se acerca y saluda a los dos tenientes. Habìa salido de una pequeña caseta que lo guarecía de la llovizna y del frío nocturno limeño.

Dos días antes le habían mostrado las fotografías y lo que se pretendía era que yo escuché su versión acerca de las personas que habían antes vivido en la casa de San Antonio. Le volvieron a mostrar las dos fotografías donde aparecìan los "Lolos".

El "guachimán", alumbrando con su linterna las dos fotografías, vuelve a reconocer sin titubear una de ellas, la del ingeniero Carlos Inchaustegui; con respecto a la mujer, duda. No estaba seguro por las caracterìsticas del cabello.

Mientras observaba las fotografìas, recordó un detalle importante: no había pasado ni una semana cuando visitaba una tía en el distrito de Surquillo, por la calle Uno, cuando se encontró con el ingeniero Carlos, saliendo de una panadería. Eran como las 7 am. Cruzaron miradas y el arquitecto se puso nervioso y tratá de alejarse lo más rápido del lugar, mirando a todos lados, como si hubiese visto al mismo diablo en persona.

En un primer momento, este detalle le llamó la atención, pero se olvidó rápido debido a que en anteriores oportunidades había visto al arquitecto Carlos con las mismas actitudes: ausente, nervioso, asustado, mirando a ambos lados de la calle, como perdido.

Fue una noche fructífera. Al día siguiente, dispuse que los tenientes armen un equipo de investigación y traten de ubicar al arquitecto Carlos, contando con el apoyo del mismo "Guachimán". Asì fue. Gil y Bonilla, apoyados por un equipo de Ovise, lo llevaron al lugar donde habìa visto salir al ingeniero Carlos, esperaron por inmediaciones de la panaderìa y a las 7:15 am, vieron ingresar al sujeto que conocían como "Lolo" a la panadería.

El "Guachimàn" reconoce al sujeto como el arquitecto Carlos, el mismo que viviía en la casa de San Antonio. Entonces, Carlos Inchaustegui y "Lolo" eran las mismas personas. Las mismas fotografìas de los "Lolos" le fueron mostradas a la propietaria del inmueble de San Antonio.

La señora reconoce al sujeto como el Iingeniero Carlos Inchaustegui, compañero de promociòn de la Universidad Nacional de Ingenierìa de uno de sus hijos, el mismo sujeto que le recomendó al nuevo inquilino (Luis Alberto Arana Franco).

Carlos Inchaustegui - Foto 4

La dueña de la casa de San Antonio fijó sus miradas en la foto de "Lola", pero no pudo identificarla. Se disculpò, diciendo que había tenido pocos contactos con ella. 
Nuevamente regresamos a la càrcel para entrevistar a "Manuel" y mostrarles las fotos de "Lola" y "Lolo".

Nos confirmó que la foto del sujeto correspondía al sujeto de "Chivita" que había hecho contrachequeos cada vez que él se reunía con "Arturo" y la mujer era la "Pituca" que lo había llevado a la reunión del 4 de abril con el líder y la misma mujer que observé desde una de las ventana de la casa de la Calle 1-Urbanizaciòn Los Sauces, cuando pretendìa alquilar dicho inmueble por indicación de "Enrique".

La segunda vez que visitamos a "Manuel", estaban también acompañándome, "Quìmico" e "Ingeniero". "Manuel", apenas vio la foto del "Lolo", lo reconoció e hizo el siguiente comentario: "Si lo tienen, están cerca del presidente Gonzalo".

Luego, con caminar lento, pesado, como si hubiese envejecido en pocos días, se sumergió en la oscuridad de la prisión. A partir de ese momento (25 de agosto de 1992), fecha en que tuvimos la entrevista con "Manuel", habíamos llegado a lo siguiente:

- La persona que hizo de contrachequeo durante la reunión que tuvo "Manuel" con "Arturo", el 4 de abril de 1992, era Carlos Inchaustegui Degola. 

- Carlos Inchausteguie, desde febrero de 1991, hasta abril del mismo año, había vivido en compañía de su esposa en la casa de la Calle General Silva 461 - San Antonio (Miraflores).

- La mujer de Carlos había trasladado a "Manuel" y "Arturo" al lugar del encuentro con Guzmàn, el 4 de abril de 1992, en el auto de placa KQ-48O5, color granate. 

- Era probable de que en el inmueble de la Calle General Silva 461, San Antonio, Miraflores, desde el 1 de febrero de 1991 hasta fines del mes de abril 1992, estuvo viviendo Abimael Guzmán y las personas que se encargaban de la seguridad eran Carlos Inchaustegui y su mujer, la misma que tambièn se encargaba trasladar (recogerlos y dejarlos en algùn lugar)a los dirigentes senderistas que iban a entrevistarse con Guzmàn en la casa de San Antonio.

- Carlos Inchaustegui Degola, en compañía de una mujer que tenìa casi las mismas caracterìsticas de la "pituca" que habìa llevado a "Manuel" y "Arturo" estaban viviendo en una casa de la Calle 1- Nro. 476- Urbanización Los Sauces, distrito de Surquillo. 

- Era probable que donde estaba Carlos Inchaustegui y su mujer, estaría viviendo el líder terrorista, Abimael Guzmán. 

Todos estos datos, màs el detalle de que a partir de la caìda de la casa de Buenavista, 31 de enero de 1991, Guzmàn habìa dado la orden de que no se alquile casas demasiadas llamativas o en zonas residenciales sino en zonas de clase media y con una "cubierta", me llevó a concluir que debíamos poner más fuerza a la Operación "Victoria".